Creo que, a grandes rasgos, las necesidades esenciales hasta algún punto si han sido cubiertas por productos y servicios que nos entrega el mercado. Sin embargo, pienso que no se trata de utilizar algo así como una vaca morada para lograr entrar al mercado con un nuevo producto. No parece suficiente -al menos- que un producto sea por si solo algo “remarcable”. Habrá que hacer que lo parezca.
Ahí es donde comienza - según yo- el rol del marketing, del cual todos de alguna forma nos hacemos esclavos porque por un lado nos hace necesitar y carecer de algo, en realidad prescindible pero también, al obtener ese producto que novedosamente necesitamos, sentimos satisfacción.
Ahí es donde comienza - según yo- el rol del marketing, del cual todos de alguna forma nos hacemos esclavos porque por un lado nos hace necesitar y carecer de algo, en realidad prescindible pero también, al obtener ese producto que novedosamente necesitamos, sentimos satisfacción.
Ya no se trata solo de querer tener un mp3, por ejemplo, sino que necesitamos un mp3. Así, el marketing nos hace realmente creer que aun nos quedan necesidades que cubrir y que al obtener estos productos no estamos derrochando dinero en gustos lujosos, sino que en necesidades básicas (por lo menos esa es la idea que nos compramos, o que nos venden). De esta manera, productos que parecen necesarios, podrían venderse fácilmente y en forma masiva.
Esto ha ocurrido con las “crocs”.La necesidad: “calzado” ya estaba satisfecha; todos tienen zapatos. Pero no la necesidad “crocs”. Este novedoso producto es utilizado por hombres y mujeres de todas las edades. (La estética la dejamos a opinión personal).
Un rol secundario que podría asignarle al marketing, relacionado con lo anterior pero aplicado a productos ya creados que van pasando por la curva de difusión de ideas de Moore y que van quedando obsoletos, es que estos sean revalorados. En otras palabras, encontrar la manera de hacer que los productos que han pasado de moda vuelvan a estarlo. Reinventar para hacer productos que ya han sido creados, sean nuevamente “necesarios”. Como ha ocurrido con las “Converse”. Siguiendo el ejemplo de la necesidad calzado, vemos como después de haber pasado de moda – más o menos a fines de los 90-han sido capaces de reinventarse como marca y volver al comienzo de la curva, donde hoy alcanzan nuevamente las masas.
F.
Flo: interesante la mirada y la fijación en el calzado (mis primeras convers las tuve el año 86, por lo que ojo, son bastante más viejas de lo que crees...y yo también).
ResponderEliminarvamos a ver si logro convencerte de mirar el marketing de otra manera mañana.
saludos!
:::v:::